
Mis ojos se abrieron de pronto en medio de la noche, y el sueño fue súbitamente interrumpido mientras el sonido que ocasionó mi abrupto despertar no cesaba, y yo quedaba en ese extraño limbo entre lo real y lo ficticio, trance intenso que deja sin reacción alguna por instantes; Mi mente volvió a la realidad apresuradamente y presionada por el incesante movimiento a mi al rededor; Mi cuerpo no pareció presentar reacción alguna sino hasta cuando la situación se tornó aterradora. Entonces mi tambaleante ser se armó de fuerzas sin aún reconocer, por la oscuridad de la noche tal vez, en donde se encontraba, y bastó de una señal para que mis sospechas se confirmaran, un grito de horror señalando aquello que ya era una realidad. Desde entonces no pensé más en mi existencia y dediqué mis fuerzas a ayudar y pensar en mis más cercanos, mi familia. Todo se derrumbaba en mi mente, no era el fin, lo sabía bien, pero las consecuencias seguramente serían catastróficas. Mi mente se nubló unos instantes y sólo recuerda el sonido aterrador; Mis recuerdos se sitúan otra vez en lo que vi, adornado levemente por los recuerdos auditivos, y yo ahí parado en el umbral de la puerta, que por momentos parecía ceder, aunque por momentos todo parecía sucumbir al cataclismo, y para hacer más aterradora la escena, los destellos en el cielo que iluminaban la intensa obscuridad imperante, repetitivos e incesantes como el mismo movimiento que amenazaba con derrumbar todo bien (o mal) material, todo lo tangible, y con ello desmoronar también tantos sueños, aspiraciones y metas; Desplazarlas por miedo, preocupaciones y dudas.
Un mar de incertidumbre cubrió nuestras mentes, y algo de calma sólo volvería al enterarse de que todos aquellos en quienes uno vierte gotas de interés, aquellos a quienes uno más quiere, están a salvo, solo ahí volvería la calma (y con ello el interés por lo material). El movimiento ya cesó, fueron dos minutos de terror y desesperación para muchos, dos minutos en los cuales nada volvería a ser igual, donde muchos sueños se derrumbaron (o se aplazaron), donde quizá habrá que empezar de cero. Pero también en esos dos minutos se volvió a valorar aquello que se dejó muchas veces de lado, aquello que se tiene siempre y que por ello no se sabe apreciar por completo, eso que muchas veces valoras cuando ya no está...Tus seres amados...

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